miércoles, 18 de enero de 2012

Tom Lupo: “El peronismo es una revolución pacífica”


Tom Lupo,  psicólogo, escritor, periodista, conduce el programa Noche tras noche en Radio Nacional. Comunicador de la cultura nacional.



“El peronismo es una revolución tan pacífica que las víctimas vinieron después, como castigo, y las víctimas fueron los mismos peronistas. En todas las revoluciones mueren los contrarios, en esta no”.

¿Es verdad que soñaste con Evita?
Tom Lupo: (Ríe) Sí, he soñado más de una vez con Evita, quizás tenga que ver con que en la primaria, uno de los libros más importantes para mí fue “La razón de mi vida”. Y yo me enamoré de ella, vi esa foto, esos ojos… Aparte, ella había pasado una vez por el Chaco y fue un torbellino. Años después Miguel Ángel Estrella (pianista clásico, embajador argentino ante la UNESCO) me contó una historia que me impresionó mucho, por lo que puede ser en la vida de un chico la presencia de una mujer tan importante. Evita estuvo en Tucumán, en el colegio donde estudiaba Miguel Ángel Estrella, y le preguntó: ¿Qué querés ser cuando seas grande? Y él le dijo: yo quisiera ser músico. Ella lo miró y le dijo: Yo voy a dar mi vida para que ustedes cumplan sus sueños. “Desde ese día cambió mi vida, me volví fanático de Evita”, me dijo.

El peronismo parece una fuente inagotable de historias fantásticas.
T.L.: Sí, fijate que mi pueblo que se llama Charata, en el Chaco, estaba dividido por las vías en dos pueblos: el de este lado y el del otro lado. Cada lado tenía su club de fútbol diferente y era diferente ser de un lado o del otro. Entonces, había que decidir dónde iba la escuela nueva y hubo tantas peleas, que decidieron hacer una de cada lado. Sinceramente, solo con el peronismo puede pasar esto. Y lo que yo soñaba era que Evita venía a nuestro colegio y estaba en el lugar donde jugábamos, que era un jardín maravilloso, con hamacas. Ella aparecía ahí.

También me llamó la atención tu fecha de nacimiento tan cercana al 17 de Octubre.
T.L.: Totalmente. Aparte, nací el mismo día en que se casaban Perón y Evita. Y además pasaba algo raro que era que yo sentía mucha admiración por Evita y en mi familia eran radicales. Y era bravo. Cuando murió Evita había que ir al colegio con luto si no, directamente, no entrabas. ¡Y mi familia me decía: de acá no salís con luto! Yo estaba en un conflicto muy grave para un chico: no podía salir de mi casa con luto y yo quería ir al colegio y ponerme el luto porque la amaba. Sentía una soledad terrible. Entonces mi abuelo, que era un genio, me compró una cinta aisladora y yo salía de mi casa sin luto y luego cortaba un pedacito de cinta aisladora, me lo pegaba en el guardapolvo y entraba con luto al colegio ¡Mirá que increíble! Después dicen que el peronismo es autoritario y no sé cuantas cosas más.

Pienso en tu relación con la comunicación y la cultura y me remonto al programa de radio Submarino Amarillo, en los lejanísimos ochenta.
T.L.: Bueno, ahí no sabíamos que iba a ser tan importante: llegaba con un demo gente como Soda Stereo, o los Redonditos de Ricota, sin el disco todavía; los Ratones Paranoicos, después con el tiempo, los Fabulosos Cadillacs. La verdad que yo me daba cuenta que eran buenos, qué música, decía. Muchos después me lo han recordado: yo debuté en tu programa, fuiste el primero. Pero realmente a mí me parece que fue casi un accidente: yo estaba en el lugar adecuado, en el momento adecuado, con cierta  sensibilidad.

Sí, cierta sensibilidad como para abrir la puerta
T.L.: Me gustaba la cultura nacional y me parecía legítimo que una banda que ensayó, que grabó -un demo era toda una producción casi industrial-, que tuviera por lo menos derecho a ser pasado alguna vez en la radio. Aparte yo ya era psicólogo y había estudiado bastante de comunicación y no podía evitar saber el daño que era que le roben a una generación la lengua. Que el 95% de la música sea en inglés era un robo terrorífico, el lenguaje es constitutivo del ser, es nuestra propia lengua. Y no estaba presente en la radio.

La cultura nacional y popular estaba censurada y era desconocida para algunas generaciones.
T.L.: Sí, yo en esa época había empezado a leer a Jauretche, Scalabrini Ortiz, Hernández Arregui, y a mí me maravilló eso. Aparte la juventud estaba en manos del comunismo, ser peronista era una cosa rara. Y me maravillaba con Jauretche y pensar el mundo desde acá, me parecía extraordinario. A mí también me gustaba mucho la poesía de acá y recibí la herencia de un gran militante que fue Haroldo Conti. Él fue profesor en la escuela donde yo estudiaba. Entró una tarde y dice: vengo a enseñar educación democrática, pero como eso no sirve para nada, yo preferiría leerles cuentos de autores latinoamericanos. Y se sentó en una tarimita y nos empezó a leer un cuento de Dalmiro Sáenz. Ese tipo me empujó a leer literatura latinoamericana. Yo venía de leer a los rusos, a Dostoievski, a los yanquis, y fue la pata que necesitaba para terminar de ensamblar mi relación con la cultura latinoamericana y nacional. Él era un militante de izquierda importante, él ya se estaba jugando en ese acto y después, como muchos sabrán, fue desaparecido por la dictadura.

Dicen que era un tipo entrañable.
T.L.: Extraordinario. Fijate que ahí se planteó la idea de cómo hacer para mejorar la vida de 30 o 40 estudiantes, cambiarles el destino aunque sea un centímetro. Algunos lo seguimos y otros no le dieron pelota, pero los que lo seguimos encontramos un nuevo mundo: nos hizo conocer a Walsh, a Cortazar, a Borges, eso te cambia la cabeza. A veces pienso si parte de lo que hice después, no fue devolverle este favor a Haroldo Conti. Hacer de posta, él hizo de posta. 

Bueno, en esa posta hay muchos que hoy cuentan el peronismo a los más jóvenes.
T.L.: Jorge Alemán es un psicoanalista argentino, un tipo que hace años vive en España. Él contó que explicaba a los españoles lo que significaba el peronismo en cuanto una revolución pacífica y sintió que lo escuchaban con atención. El relato del peronismo en otro país, bien contado, es algo extraordinario. Lo que él decía es que no existen antecedentes en la historia del mundo de una revolución tan pacífica, que produjera tan pocas víctimas. Es la verdadera revolución ¿quién puede negar que hubo un cambio en el acceso de las clases sociales al trabajo, a la educación? Etcétera, etcétera: el Estatuto del Peón, lo que quieras ponerle. Sobre todo la concepción de recuperar las empresas que eran extranjeras, la política de defensa de lo nacional. Eso fue una revolución en Latinoamérica. El peronismo fue una revolución tan pacífica que las víctimas vinieron después, como castigo, y las víctimas fueron los mismos peronistas. En todas las revoluciones mueren los contrarios, en esta no.

¿Creés que hoy que se dan nuevos pasos en esa revolución pacífica?
T.L.: Me parece que sí, que hay gestos que producen una impronta y una emoción que solamente se viven en los estadios revolucionarios o en la ilusión de que hay un cambio. Puede ser muy trillado, pero para mí sigue siendo virginal la orden de Kirchner: -Proceda, a Bendini, y la bajada de los cuadros de los represores. Eso fue inédito en nuestra historia. Si a eso le sumamos el no al ALCA, la reestatización de Aerolíneas, recuperar la plata de las jubilaciones, que era un robo increíble…

Eso es peronismo.
T.L.: Eso es peronismo, pero es un peronismo que además toma en cuenta los derechos humanos, que es un plus que se le agrega, porque no había esa problemática en la época de Perón. Los Kirchner le agregan algo extraordinario y van hasta el hueso. Es un peronismo extraordinario que además puede mostrar que fuimos hacia atrás, que retrocedimos, que fuimos robados por Menem porque eso no tiene nada que ver con el peronismo, fue una estafa al peronismo, una usurpación, y ese mismo movimiento recupera sus mejores banderas y realiza la política contraria a la que hizo ese pseudo peronista, restaña la herida que dejó el neoliberalismo y vuelve a construir otra visión. Sin duda, Néstor Kirchner y Cristina constituyen los mejores gobiernos desde Perón, yo no tengo ninguna duda.  

Es que, realmente, con el peronismo pasan cosas extraordinarias.
T.L.: Sí, y otra cosa extraordinaria es lo que está pasando en cuanto a la ciencia y la comunicación: La creación del Ministerio de Ciencia y Tecnología, la repatriación de más de 800 científicos y lo que significa Tecnópolis, habla de un pensamiento de futuro y de una visión estratégica singulares. Y me parece  fundamental la dimensión que tomó la comunicación pública. La creación de canales como Encuentro, Paka Paka e Incaa tv, permiten un desarrollo de nuestra cultura que estaba realmente ausente. Además, con la calidad actual de Canal 7 y de Radio Nacional han creado nuevos vínculos con gran parte de la población. En mi caso, es una alegría comprobar el crecimiento de Radio Nacional y poder, a través del programa en el cual trabajo, “Noche tras Noche”, poner en primer plano a nuestros artistas, nuestros escritores, nuestros músicos y nuestros poetas, es un acto de justicia con esa gran producción de nuestra gente y cuando hablo de nuestra gente incluyo a toda Latinoamérica, porque volvimos a sentir que el sueño de la Patria Grande está haciéndose realidad”.


Paula Penacca: “Macri gobierna para los empresarios y no para la gente”


Paula Penacca, referente política en la zona sur de la ciudad de Buenos Aires, militante de La Cámpora.



"A Macri no le interesa si en un derrumbe sufren un montón de familias, sino seguir beneficiando a esas corporaciones que nosotros estamos enfrentando desde las políticas del gobierno nacional".

Nacen las comunas y parece que el trabajo político en la ciudad va a ser intenso ¿cómo lo ves?
Paula Penacca: Es un muy buen momento, con toda esta organización que generó la elección de comunas y la conciencia de un montón de vecinos  de la ciudad de que hace falta agarrar al toro por las astas para poder empezar a retomar reivindicaciones propias de cualquier ciudadano porque queremos vivir bien en esta ciudad que, además, tiene presupuesto de sobra para que lo podamos hacer y queremos estar integrados al proyecto nacional que encabeza la Presidenta.

¿Por qué creés que Macri intenta quitarle poder a las comunas y a los comuneros?
P.P.: Es bastante claro y coincidente con su lógica política de achicar, de concentrar el poder, de no abrir a la participación, de tomar decisiones entre muy pocos que, la verdad, muchas veces terminan ocultando negocios y manejos espurios. Así quedó demostrado con toda la cuestión de los derrumbes que definitivamente tienen que ver con los intereses de los grandes negocios inmobiliarios. Macri gobierna para los empresarios y no para la gente, entonces no le interesa si en un derrumbe sufren un montón de familias, sino seguir beneficiando a esas corporaciones que nosotros estamos enfrentando desde las políticas del gobierno nacional.

¿Qué te hace sentir que Cristina, además de ser la Presidenta, sea la conductora del peronismo?
P.P.: Eso es maravilloso, es un orgullo inmenso. La verdad que lo que hace es potenciar las ganas de muchas militantes compañeras que venimos poniéndole el cuerpo a esto hace muchísimo tiempo y que a veces nos cuesta un poco encontrar espacio porque bueno, así está un poco marcada la cancha. Y con Cristina a la cabeza nos sentimos con mucha más fuerza y mucha más voluntad de meterle para adelante porque además vemos que no solo es una compañera desde la cual podríamos llegar a reivindicar alguna cuestión de género sino que es la más militante de todas, la más comprometida de todas, la más inteligente de todas, y eso nos llena de energía, también a los compañeros.

miércoles, 21 de diciembre de 2011

Iván Heyn: “La gente cree en el liderazgo de Cristina y los militantes tenemos un rol fundamental”


La nota a Iván Heyn se realizó el Día de la Militancia, 17 de noviembre: ¡Iván, militante y economista nacional y popular, ya te estamos extrañando!

Para escuchar el audio, picar acá:




“Es el momento para hacerse cargo, para participar activamente y construir colectivamente. Hay que dejar de lado toda cuestión de vanidad personal y apostar por este modelo que tiene por delante muchos años si nosotros nos ponemos las pilas”.


Qué participación importante la de Cristina en el G20 ¿no?
Iván Heyn: Sí, una participación central básicamente porque el mundo está entrando en una crisis estructural y los discursos de los gobiernos, sobre todo de los líderes políticos de los países desarrollados, hacen acordar a lo que pasaba acá en la Argentina en el 2001: se ponen a la cabeza de la defensa de los sectores concentrados de la economía, sobre todo del sector financiero, en vez de ponerse a la cabeza de los intereses de su pueblo.

Parece que el mundo financiero especulativo no tiene intenciones de cambiar.
I.H.: Por eso la voz de Cristina marca el liderazgo y, al mismo tiempo, la contradicción que tiene el sistema económico: ponerse al servicio de las finanzas o ponerse al servicio de la economía real y la producción. En ese contexto los líderes europeos renuncian a sus gobiernos para dejarle el lugar a técnicos. Cristina tuvo un discurso importantísimo para la Argentina, pero mucho más importante a nivel internacional. Por ahí, muchas veces, en el fragor de la política interna no dimensionamos las discusiones políticas que están dando nuestras conducciones: la que en su momento dio Néstor en los foros internacionales y las que da hoy Cristina.

Un hecho saliente fue el reconocimiento que las organizaciones internacionales del trabajo le hicieron a Cristina por su defensa del empleo.
I.H.: Es que fue una de las pocas líderes del G20 que se reunió con los líderes políticos, con los empresarios y con los trabajadores. Esto tiene que ver con la visión histórica del peronismo sobre cómo se hace política en una sociedad: interpretando que todos los sectores sociales tienen que estar adentro y discutir el modelo de acumulación, la forma de la distribución de la riqueza, la forma en la que se sigue creciendo.

Parece increíble que Argentina aparezca con un modelo fuerte y pujante en un momento en que el mundo tambalea.
I.H.: Para nuestra generación que en la década del 90 veía esto imposible y lejano, puede parecer sorprendente, pero cuando mira nuestra historia ve que la Argentina siempre fue un faro a nivel internacional. El gobierno de Perón claramente fue eso liderando el movimiento de países no alineados. A mí no me sorprende tanto, yo le tengo mucha fe y mucha confianza a nuestro país, a nuestra cultura y a nuestra gente. Creo que lo que hacía falta era un liderazgo y ese liderazgo nos está llevando al lugar internacional donde debemos estar.

Y que ahora está refrendado por el 54% de los votos.
I.H.: Sí, ese 54% es una alegría gigante que muestra que lo que estamos haciendo es correcto y es bancado por la gente. Obviamente también es una gran responsabilidad como militante porque lo que la gente marcó claramente que cree en el liderazgo de Cristina y nosotros, los militantes, tenemos un rol fundamental, porque ella nos está marcando el camino de construcción política colectiva. Y es una responsabilidad, no es un momento para mirar para otro lado, es el momento para hacerse cargo, para participar activamente y construir colectivamente. Hay que dejar de lado toda cuestión de vanidad personal y apostar por este modelo que tiene por delante muchos años si nosotros nos ponemos las pilas.  

Destacado:
Iván Heyn: “Yo le tengo mucha fe y mucha confianza a nuestro país, a nuestra cultura y a nuestra gente. Creo que lo que hacía falta era un liderazgo y ese liderazgo nos está llevando al lugar internacional donde debemos estar”.

publicada en cada17.com

Adrián Paenza: Los jóvenes están experimentando que se puede



“Y si se puede, entonces vale la pena comprometerse, participar, militar, discutir, disentir, frustrarse, aceptar que otro piensa distinto”.

El 54% de los votos también están respaldando políticas de Estado como la ciencia y la tecnología?
Adrián Paenza: El 54% está respaldando que, por primera vez en mucho tiempo, se gobierna de frente a la gente y no de espaldas a la gente, tratando de gobernar para las mayorías y no para las corporaciones. Entonces eso la gente lo reconoce, lo reconoció con una avalancha de votos.

¿Se abrieron más canales y más posibilidades para difundir la ciencia?
A.P.: Sí, esa es mi lucha y la de mucha gente que ha trabajado, que ha luchado, gente que ha dejado su vida. Yo, sinceramente, pensé que esto no lo iba a vivir nunca en la Argentina y sin embargo lo estamos viviendo. Entonces es un compromiso, hay que luchar por más todavía, pero al mismo tiempo está la posibilidad de ver que se puede. Eso nos pone a todos en un lugar muy privilegiado.

Se ve una nueva situación en que la política está viva y puede cambiar la vida de todos nosotros.
A.P.:  Por supuesto y van a haber ideas superadoras, ideas que van a mejorar. Cristina no va a estar toda la vida y Lino Barañao no va a estar toda la vida. Ninguno de nosotros va a estar toda la vida, en cambio los jóvenes tienen muchos más años por delante que todos nosotros, y ellos están experimentando que se puede. Y si se puede, entonces vale la pena comprometerse, participar, militar, discutir, disentir, frustrarse, aceptar que otro piensa distinto. Todo este tipo de cosas que cuando yo era adolescente era más común; después se perdieron un par de generaciones y ahora vuelve, y eso es algo que yo valoro mucho.

¿Qué te motiva a poner tanta dedicación para divulgar la ciencia?
A.P.:  El compromiso es con la gente, es con devolver un poquito eso que nos fue dado. Por eso la defensa de la educación pública, gratuita, laica y obligatoria. A mí no me falta nada, en serio, no me falta nada. Pero yo no puedo disfrutar lo que tengo si lo que yo tengo no lo tienen los demás también. Ahora, lo que necesitamos no es solamente que haya una redistribución de la riqueza material, sino que tiene que haber una redistribución de la riqueza intelectual también. Y que todos aquellos que tuvimos el privilegio, como yo, de poder tener de todo, que ese ‘de todo’ sea para todos.

Adrián Paenza, doctor en ciencias matemáticas por la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la UBA, docente y periodista.

Juan Cabandié “La militancia le da respaldo y continuidad a nuestro proyecto político”



“Néstor y Cristina apostaron por nuestra generación: nos han motivado para tener una participación activa en la política y militar en un proyecto colectivo sin resignar las convicciones”.

Nuestra generación asiste por primera vez a un milagro como el de Néstor y Cristina, que administran el Estado con amor por la patria. 
Juan Cabandié: Son un antes y un después de la Argentina, indudablemente. Es el camino nacional y popular que comenzó con los patriotas que pelearon contra la corona española y siguió con los que defendieron nuestro territorio nacional, como Rosas o ante las invasiones inglesas. Esto también se vio en las luchas federales, en el irigoyenismo y, obviamente, en el peronismo. Y Néstor y Cristina vienen a marcar un hecho maldito para las clases dominantes, un hecho popular, nacional, de reivindicación histórica, de inclusión social, de derechos humanos.

En ese sentido, ¿Qué te hace sentir la condena de los genocidas de la ESMA?
J.C.: Es una consecuencia de mantener las convicciones y los principios. Néstor Kirchner como luchador popular, como militante popular, en la década del 70 y después en Santa Cruz, ya estaba plasmando estas ideas. Lo vimos recientemente en un video antiguo cuando Kirchner repudia la junta militar de Agosti, Massera y Viola. La lucha popular de los organismos de derechos humanos, que tuvieron esa coherencia durante más de 35 años que vienen luchando por la justicia, la verdad y la memoria, se vio indudablemente beneficiada con la llegada de Néstor Kirchner y la claridad en la política de derechos humanos. La derogación de las leyes de obediencia debida y punto final, en el 2003, significa que comenzaron los juicios efectivos a cada uno de los responsables. Como país tardamos muchos años, pero por suerte tuvimos la valentía de los organismos de derechos humanos, Madres, Abuelas, Familiares, Hijos, de Néstor Kirchner y de Cristina. Entonces, que hoy tengamos la condena de los responsables del terrorismo de Estado, en particular lo acontecido en la ESMA, es un mojón más en la reconstrucción histórica, en la reconstrucción de la justicia que merece nuestro pueblo.


¿Cómo sentís la confianza que depositan dos personas excepcionales como Néstor y Cristina en los jóvenes?
J.C.: Nosotros somos una generación en la cual Néstor y Cristina han apostado y nos han motivado, incentivado, para que tengamos una participación activa en la política, para militar en un proyecto colectivo sin resignar las convicciones. No hay proyecto político sin una militancia que le dé respaldo y continuidad. Por lo tanto este es un camino que comienza en estos años pero va a perdurar en el tiempo, porque no solo a nuestra generación, también a otras, nos motiva haber recuperado la confianza en la política. La militancia activa y la conciencia del pueblo va a hacer florecer miles de flores, como dijo alguna vez Néstor Kirchner.

Qué lindo que sería el proyecto nacional y popular en la ciudad.
J.C.: Indudablemente, para eso trabajamos. Nosotros queremos generar en la ciudad una revolución solidaria con mucha militancia en las comunas, en los barrios, abonando a la organización política, que es lo que va a hacer perdurar el proyecto.

Juan Cabandié. Diputado reelecto, presidente del Bloque del FpV en la Legislatura de la ciudad de Buenos Aires.

Alberto Kornblihtt: "Yo siento la docencia como una militancia""



“Yo siento la docencia como una militancia, uno lo hace porque está convencido. Además, Investigar, cuestionar, no conformarse con lo que aparece en la superficie, sino buscar qué hay detrás, descubrir, produce mucho placer; y uno quiere compartir ese placer con todos los demás”.

Qué diferente un país que mandaba a los científicos a lavar los platos con este que los premia, ¿no?
Alberto Kornblihtt: El momento que estoy viviendo en mi vida de adulto es muy especial, después de tantos años que pasaron desde la recuperación de la democracia. Me produce mucha satisfacción estar viviendo este momento, con muchas medidas que se están tomando que van mucho más allá de ciencia y técnica. Esto no quiere decir que estoy de acuerdo con todo lo que se hace, ni que piense que no hay que luchar por más, pero hay que reconocer lo extraordinario de muchas de las cosas que estamos viviendo hoy en día. Y lo de la ciencia y tecnología es un ejemplo.

Que se haya constituido la ciencia y la tecnología en una política de Estado también parece un paso adelante para la sociedad.
A.K.: Por supuesto, porque no se puede volver atrás. Esta política de Estado, como se está planteando, va a ser muy difícil revertirla, no va a haber espacio para eso. Cualquiera sea el signo del gobierno que siga a este no va a poder deshacer los avances institucionales que se hicieron en ciencia y tecnología.

¿Pensabas que una mujer, peronista, podía ser la conductora de este momento político tan especial de la Argentina?
A.K.: No usaría el adjetivo peronista: yo diría una mujer. Me parece que la Argentina es muy sorprendente. Así como se ha votado una ley de matrimonio homosexual, una mujer no solamente fue elegida, sino reelegida en la más alta magistratura pública, indica que un sector de la Argentina no está atada a formalidades y a veces le gusta jugar con la osadía. Y yo creo que esto es parte de nuestra osadía. Por otra parte me parece absolutamente normal que quien sea elegido, lo sea por sus cualidades y no por ser mujer o hombre.

Me alegra mucho ver que los científicos aparecen más seguido en la vida pública
A.K.: Yo siento que la docencia y la divulgación, explicarle al pueblo para qué sirve la ciencia, qué es la ciencia, qué es el pensamiento crítico, es como una militancia, uno lo hace porque está convencido. Además, la ciencia produce placer: el investigar, el cuestionar, no conformarse con lo que aparece en la superficie, sino buscar qué hay detrás, descubrir, produce mucho placer y uno quiere compartir ese placer con todos los demás.

Alberto Kornblihtt es Biólogo Molecular, Doctor en Ciencias Químicas y Licenciado en Ciencias Biológicas. Investigador del Conicet; docente universitario y director del Departamento de Fisiología, Biología Molecular y Celular de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la Universidad de Buenos Aires.

lunes, 26 de septiembre de 2011

Cynthia Ottaviano: “Apoyar a la oposición, es apoyar a los monopolios”


Reportaje a Cynthia Ottaviano*, periodista de investigación y docente universitaria

"Estamos viviendo un momento histórico para celebrar, pero al mismo tiempo hay que prestar mucha atención y ser concientes que el 23 de octubre está en juego el modelo comunicacional" 

Se dice que el periodismo de investigación es caro y por eso el denominador común son las notas que requieren mínima producción.
Cynthia Ottaviano: Desde mi punto de vista no es caro, eso es lo que nos venden: el periodismo de investigación es una herramienta de cambio social y no se puede mensurar en centímetros cuadrados de publicación. También pasa que la sección de investigación periodística es ingobernable, entonces esto hace que los dueños de los medios de comunicación no estén convencidos de tener un sector ingobernable. Porque no se le puede pedir permiso al dueño de un medio de comunicación para investigar determinado tema. Esto es mi punto de vista, no quiere decir que haya otras personas que dicen que se dedican al periodismo de investigación y después le piden permiso a Magnetto para ir sobre un tema, o al revés, que Magnetto señale cuáles son los temas sobre los que hay que investigar.

Jauretche decía que prefería trabajar de mozo de bar y escribir lo que quisiera antes que trabajar de periodista y tener que escribir lo que le mandan.
C.O.: Jauretche también podría haber escrito una zoncera sobre el periodismo de investigación, que diga: el periodismo de investigación es solo para la corrupción política. Todos sabemos que todo hecho de corrupción política tiene un hecho de corrupción privada, es así. Entonces, en Tiempo Argentino el desafío fue abrir la agenda a las corporaciones, comprendiendo que también son las corporaciones mediáticas. Fundamentalmente, no se investiga porque es inmanejable, cuando lo que se está poniendo en juego hoy por hoy, son justamente los intereses políticos económicos de las corporaciones mediáticas, es un riesgo tener un equipo de investigación que trabaje con libertad. En el caso de estos socios estratégicos de Clarín y La Nación, es ir contra el gobierno, sino tendrían que estar investigando Papel Prensa. Y cómo lo van a hacer si son ellos los victimarios. Es un hecho delicado.

La percepción que uno tiene es que los periodistas de esos medios no están trabajando con libertad ¿vos qué pensás?
C.O.: Yo creo que estamos viviendo un momento histórico para celebrar pero al mismo tiempo hay prestar mucha atención y ser concientes que el 23 de octubre lo que está en juego también es el modelo comunicacional. Los periodistas tenemos que ser concientes que vamos a ir a la defensa de un modelo comunicacional democratizador, que va a profundizar sobre la ley de servicios de comunicación audiovisual, que va a seguir profundizando en el sentido de quebrar el discurso único, que va a socializar las herramientas de comunicación, que va a democratizar la palabra. O vamos a ir a ser esclavos de Magnetto y compañía.

Y seguir viviendo en un país censurado por las corporaciones.
C.O.: En la Argentina hay unas pocas familias que han manejado tradicionalmente los medios de comunicación: Mitre, Magnetto, Herrera de Noble, los Saguier, Vigil, Fontevecchia. No son muchas más las familias que manejan los medios de comunicación en la Argentina. De manera que si apoyamos a la oposición, a cualquiera de ellos, incluso la fórmula de Binner que va con Morandini, que estuvo en contra de la ley de servicios de comunicación, apoyamos a los monopolios. Y, como explicaba Jauretche: vamos en contra de nuestros propios intereses y vamos a defender los intereses de la clase dominante o apoyamos al modelo con el que vamos a profundizar la ley de servicios de comunicación audiovisual.

La incomodidad de muchos periodistas del monopolio es evidente, pero ahí están.
C.O.: Tengo compañeros que siguen trabajando en Canal 13, conozco compañeros que trabajan en el Grupo Clarín, y a mí me parece que todavía hay mucha hipocresía en el ejercicio profesional cotidiano, que hace falta una enorme autocrítica de los cuadros menos conocidos dentro del periodismo, que son los que todos los días construyen las mentiras de Magnetto, de Noble, del propio Fontevecchia. El día que el periodista realmente quiera ejercer la defensa de los propios intereses, que es la búsqueda de la verdad, que es ser una herramienta de cambio social, que se reconozca como un sujeto político sincero, concreto y sabiendo que tiene capacidad transformadora, no va a ir por los intereses de un patrón sino, se supone, que por los intereses de su sociedad.

Yo no escuché a ningún periodista -excluyo a los operadores varios- que esté en contra de la ley de servicios de comunicación audiovisual.
C.O.: Hubo una encuesta de Ibarómetro que demostró que la mayoría de los periodistas apoya la ley de servicios de comunicación audiovisual, incluso los que trabajan en los medios que la denostan. Entonces, el día que el periodista reaccione y se de cuenta del poder que tiene su construcción personal, con dignidad, con búsqueda de la verdad, con honestidad intelectual, esta Argentina será distinta y dejará de estar a las órdenes de los intereses de la clases dominantes.

Hay un poder mediático que pretende establecer el panorama político y trasciende todas las fronteras: Murdoch es a algunos países, lo que Magnetto a la Argentina, y la pelea es durísima...
C.O.: Hay que establecer construcciones colectivas, reconocer que ya no estamos en una mediocracia, que realmente queremos una democracia. Claudio Díaz es un gran ejemplo: el solo, con su renuncia en plena 125, no pudo cambiar la realidad, pero la construcción colectiva sí fue cambiando lo que él pregonaba. Y, claro, las elecciones.

¿Por qué creés que los gremios de prensa tienen tan poco protagonismo?
C.O.: Es cierto que hace falta seguir difundiendo y trabajando sobre cuáles son los derechos que tienen los periodistas. Juan Domingo Perón nos dio una serie de reglamentaciones en el Estatuto del Periodista, que vino a cuento del Estatuto del Peón, y la mayoría lo desconoce. Yo soy docente universitaria y te puedo asegurar que cuando les paso el Estatuto, a alumnos que ya tienen cuatro años de formación académica, no tienen ni idea de cuáles son los derechos que los asisten. Hay una crítica permanente por la falta de representatividad de los gremios dentro de lo que es el periodismo. Aquí en Radio Nacional hay ocho gremios, o más, diez gremios que representan y hay una atomización demasiado importante.

* Conduce el programa Tinta roja en Radio Nacional y el equipo de investigación del diario Tiempo Argentino.

R.F.L.

Destacados:

Juan Domingo Perón nos dio una serie de reglamentaciones en el Estatuto del Periodista, que vino a cuento del Estatuto del Peón, y la mayoría lo desconoce.

En las elecciones vamos a ir a quebrar el discurso único, a democratizar la palabra, o vamos a ir a ser esclavos de Magnetto y compañía.