miércoles, 14 de noviembre de 2012

Andrés Larroque: "Nosotros amamos la política"

Andrés Larroque, el Cuervo, es Secretario General de La Cámpora y, probablemente, uno de los dirigentes políticos más valiosos de la nueva generación. acá, una cosa que hago muchas veces y más de uno repudiará: de lo que era un reportaje, dejo solamente la primera persona. lo que sí, no hay una sola palabra tergiversada (si quieren me piden el audio).



Andrés Larroque, secretario General de La Cámpora

“El poder económico pierde espacio y gana espacio el pueblo”

Nosotros amamos la política, la militancia, la posibilidad de que a través de una política del Estado Nacional, o de una acción militante de cualquier compañero en cualquier punto del país, poder llevar una sonrisa a un niño, a un trabajador, a un abuelo, a los que viven algún momento difícil, en esos lugares donde tienen que estar el Estado y los militantes para tratar de reparar cualquier inequidad que pueda surgir.

Esto es producto de una Argentina que se está reconstruyendo paulatinamente de una pesada carga muchos años de liberalismo, pero que se multiplique la militancia es la garantía de que este pueblo tiene una conciencia adquirida, construida en esta epopeya que comenzó el 25 de mayo del 2003 y que viene a tomar todas las banderas de las luchas históricas de la Argentina y de toda nuestra Patria Grande.
Somos muchos los que hicimos un clic y empezamos a acompañar a Néstor en el 2003 y día a día lo seguimos haciendo, cuando vamos encontrando lugares donde las corporaciones económicas y el poder económico pierde espacio y gana espacio el pueblo organizado y la militancia.

Ley de medios
Ahora se va a aplicar la ley de medios y vamos a tener una democracia enriquecida, una democracia plena, una democracia que no tenga que arrastrar la pesada herencia que significa que un medio oligopólico concentre una buena parte del espectro de expresión y condicione la realidad política argentina. Porque en definitiva, lo que se discuten son intereses, privilegios, y el oligopolio lo que hace es defender esos privilegios.
Nosotros necesitamos una Argentina que siga avanzando en niveles de equidad mayores, pero obviamente, hay sectores que se resisten. Vivimos en una democracia, en una institucionalidad plena y el Estado va a hacer que prevalezca.

Unidos y organizados
Unidos y organizados es para favorecer la potencialidad de nuestro espacio político, para que en el marco de unidad de concepción que inspira la conducción de Cristina, el proyecto político que ella encabeza, todas las organizaciones militantes puedan tener una mejor calidad de ejecución de sus políticas en los territorios y esto tiene que ver con poder sincronizar la tarea militante en las unidades básicas y en todos los ámbitos, estudiantiles, sindicales, en todos los espacios donde se debata el futuro de la Argentina. Hay que acordar, hay que buscar espacio de unidad de acción, porque tenemos que potenciar esto que es la esperanza del pueblo argentino.


Recuadro:
Larroque: “Este es un proyecto de país reparador”

En Jujuy te ví muy emocionado en el discurso, fue un momento muy intenso ¿no?
Andrés Larroque: Yo creo que el pueblo jujeño, muchas veces olvidado, es un pueblo de una cultura tremenda, de un acervo histórico que hace a la liberación de la patria. Muchas veces no se conoce la historia en su profundidad y no se sabe que salteños, tucumanos, jujeños y también bolivianos, porque en aquel momento era la zona Norte del Virreinato del Río de la Plata, fueron protagonistas de las epopeyas fundacionales de nuestra historia.
Y esa fuerza combativa se mantuvo, por eso, durante la dictadura militar fue un pueblo muy castigado y en los noventa fue un pueblo que sufrió profundamente las consecuencias del neoliberalismo. Y lo mismo pasó en la zona del Noreste argentino de Formosa, Misiones, Corrientes, en sí, todos los pueblos. Pero llegó este gobierno reparador, este proyecto reparador, esta instancia política nueva, y hoy no podemos descansar un minuto porque tenemos que trabajar para nuestro pueblo. 

Fernando Espinoza, intendente de La Matanza: “El peronismo es revolución en paz”

Fernando Espinoza: “Después de Perón y Evita no hay un gobierno que haya logrado tantos derechos para el pueblo como los de Néstor y Cristina.”



Hoy es democracia o corporaciones. Y los argentinos sabemos lo que queremos: más democracia y más justicia social.

-¿Cómo vivís este momento en que la juventud se abraza a la política?
Fernando Espinoza: Es volver a creer que a través de la militancia y la política es posible cambiar el rumbo de los pueblos, en este caso de nuestra nación. Tiene que ver, claramente, con lo que vivimos los argentinos con la refundación del movimiento nacional y popular a partir de Néstor y hoy con Cristina. Néstor, si hay algo por lo que va a quedar en la historia, es porque logró que la juventud vuelva a creer que a través de la militancia y de la política podemos cambiar la historia.
-La búsqueda de organización de las diferentes organizaciones es un paso adelante para la democracia ¿vos cómo lo considerás?
F.E.: Es un gran paso adelante. Nosotros estamos en un punto de inflexión en la historia argentina: a partir de Néstor y Cristina una marea de jóvenes sale a participar y a militar; y cuando los trabajadores vuelven a creer es porque estamos en las puertas de una revolución. Y en este momento está pasando eso: la juventud vuelve a participar y los trabajadores vuelven a creer. Unidos todos los sectores del campo nacional y popular podemos consolidar el camino de la Revolución Inconclusa que en la Argentina nos legaron Perón y Evita.
-Se puede decir entonces que el peronismo es una revolución realmente pacífica…
F.E.: El peronismo es revolución en paz. Con Néstor y Cristina se saldaron para siempre las deudas de no más sangre y no más dictaduras en la Argentina. Todos los argentinos sabemos que no hay más lugar para un golpe militar, si viviéramos en otra época los militares ya estarían con los tanques en la calle. Como no hay más lugar para un golpe militar hoy es democracia o corporaciones. Y los argentinos sabemos lo que queremos: más democracia y más justicia social.
-Supongo que sentirás una gran satisfacción por la cantidad de gente que los votó a vos y a Cristina en La Matanza, es impresionante…
F.E.: Ser el Intendente de la Matanza es el honor más grande que tuve en mi vida. Y volver a ser elegido por mi pueblo por segunda vez, no podía creerlo. No podía creer los números: la elección del año pasado fue la elección donde el peronismo más porcentaje de votos sacó en toda la historia, ni con el General Perón vivo ganamos de esa forma. Cristina sacó el 69% de los votos.
¿Y vos?
F.E.: Yo saqué el 62% y el segundo sacó el 8%, o sea que les ganamos por más de 50 puntos de diferencia. Y ganamos en todas las escuelas y en todas las mesas, que es algo también inédito en La Matanza. La Matanza es una síntesis de la Argentina: tenemos 17 ciudades donde hay mucha clase media, clase alta en las ciudades del norte: Ramos Mejía, Lomas del Mirador, Tapiales, San Justo y, a medida que vamos hacia el Sur, clase media baja y clase trabajadora. La verdad que fue increíble, insoñable, pero tiene que ver con el momento que está viviendo la Argentina. Después de Peron y Evita no hay un gobierno que haya logrado tantos derechos para el pueblo como los de Néstor y Cristina.
¿Y qué te dicen los amigos del barrio?
F.E.: Yo vivo en la misma casa donde nací, donde se casaron mis viejos, en Villa Luzuriaga. Estudié en la escuela del barrio. Mi barrio, gracias a Dios, sigue siendo un barrio donde yo salgo de casa a la mañana y hago quince cuadras y sigo saludando y tocando bocina. Mi casa es como una iglesia, siempre tengo los feligreses que vienen a mi casa. Es un barrio, no cambió: los chicos juegan en la vereda, andan en bicicleta, juegan a la pelota en la calle, mis hijos también. En el barrio es como cuando vos tenés un chico que juega bien a la pelota y querés que llegue a jugar en Boca, en River o en San Lorenzo –yo soy fanático de San Lorenzo-, la verdad es que el amor de mi barrio… No estoy en ningún lugar mejor cuidado que en mi barrio y en La Matanza con el amor de mi pueblo.   

Destacados:

“Unidos todos los sectores del campo nacional y popular podemos consolidar el camino de la Revolución Inconclusa que en la Argentina nos legaron Perón y Evita.”






  

jueves, 23 de agosto de 2012

Julio Morresi: "Vamos a seguir luchando por más"

Julio Morresi, ejemplo de militancia y símbolo de la defensa de los DDHH: "Nosotros desde la llegada de Néstor volvimos a tener otra confianza de que esa lucha que hicimos durante tanto tiempo podía ser posible. Y lo estamos logrando, porque los 30.000 desaparecidos soñaban con un país como el que se está logrando."


Vivimos tiempos de buenas noticias, históricas, en el campo de los derechos humanos.
Julio Morresi: Por suerte estamos recuperando todo el tiempo perdido. Desde el 2003 en adelante, con la llegada de Néstor y ahora con la continuidad de Cristina, se pueden seguir los juicios para juzgar a todos esos genocidas que fueron responsables de tantos daños al país. No solo nos desaparecieron a nuestros seres queridos, le hicieron un gran daño al país. Estamos contentos que esto siga marchando y vamos a seguir luchando por más.

¿Es distinto luchar buscando justicia que luchar mientras la justicia se va dando?
J.M.: Y lógico, en la lucha de nuestra juventud, en los años 45, 46, uno luchaba pensando en un mundo mejor que se podía lograr, esa fue siempre nuestra ilusión y nuestra lucha del peronismo de base. Y bueno, con el correr del tiempo han sucedido muchas cosas, donde la oligarquía esa traidora y genocida, esa oligarquía de la mano de los Biolcatti y toda esa mierda de la oposición, lo único que hacen es responder al juego de la derecha y los monopolios que tanto daño le hicieron al país. Pero nosotros desde la llegada de Néstor volvimos a tener otra confianza de que esa lucha que hicimos durante tanto tiempo podía ser posible. Y lo estamos logrando, porque los 30.000 desaparecidos  soñaban con un país como el que se está logrando.

Y Cristina, ¿qué le hace sentir Morresi?
J.M.: Bueno, Cristina es un orgullo, es un lujo tener una compañera presidenta con esa capacidad, con esa inteligencia que está demostrando. La oposición le tiene odio por la capacidad que tiene, son tan inútiles ellos que no se les cae una idea para hacer algo por el país. Y ven que Cristina todos los días hace algo. Por eso una de las consignas que siempre decían Perón y Evita ‘mejor que decir es hacer y mejor que prometer es realizar’, tanto Néstor como Cristina: no dijeron, hicieron; no prometieron y realizaron. Esa es la satisfacción que tenemos con la compañera Cristina. 

domingo, 1 de julio de 2012

Ricardo Forster: “La Argentina vuelve a ser un país”

Hay un retorno poderoso de la política y, también, la idea muy, muy fuerte, de que es posible, participando e interviniendo, cambiar las condiciones de vida de la sociedad.

Parece que finalmente se consolida un proyecto de país diferente.
Ricardo Forster: Creo que somos un país sorprendente con una gran capacidad para recomponernos, reconstruirnos y asumir desafíos; y también para tener conciencia que los riesgos también implican mayor responsabilidad.

También es una etapa en que los intelectuales volvieron a ser valorados en la sociedad y en la escena política.
R.F.: Yo creo que tiene que ver con la recuperación de la política, del espacio público, del debate. Las ideas vuelven a ser un ámbito fundante para pensar una sociedad y seguramente las distintas voces que intervienen en ese plano hoy tienen una posibilidad de ser escuchadas como no lo tenían antes. Tiene que ver con lo que viene sucediendo desde hace varios años en la Argentina.

¿Y lo de YPF qué representa?
R.F.: Muchas cosas, es un conglomerado simbólico muy profundo porque tiene que ver con la historia, la memoria, con los sueños, también con ciertas utopías fracasadas, con ciertos desarrollismos que quedaron en el camino. Pero también vincula la idea de recuperación, de reparación, de la soberanía, como las napas más profundas del subsuelo que reaparecen en la superficie, en una época en que de vuelta la Argentina vuelve a ser un país.

Y los miles y miles de jóvenes que llenaron la cancha de Vélez, ¿qué te hicieron sentir?
R.F.: Por un lado, el retorno poderoso de la política y, también, la idea muy, muy fuerte, de que es posible participando e interviniendo cambiar las condiciones de vida de una sociedad, que es imaginable que el país tiene un futuro que no es una abstracción sino que es una construcción militante, política, que tiene que ver con la ideología, que tiene que ver con las convicciones. La verdad que estamos en una Argentina que nos sorprende todos los días. 

viernes, 23 de marzo de 2012

Norberto Galasso, historiador: “Con Néstor se recuperó la confianza en la política”


Norberto Galasso rodeado de libros y documentos, en su estudio de Parque Chacabuco: "Los chicos entendieron que había un futuro."

“Un día le pregunté a un obrero que conocía, si me podía presentar un obrero socialista. Él me respondió: no, acá esa mercadería no hay, con picardía, porque eran todos peronistas. Es decir, los libros me habían dicho que los obreros tenían que ser socialistas pero en la realidad los obreros eran peronistas”.


¿Qué fue lo que más te impactó de Perón o del peronismo?




Norberto Galasso: Yo empecé con un ideario de izquierda, cercano al socialismo. Pero cuando tenía 24 años acá en el barrio (Parque Chacabuco) había una fábrica de flanes, la Royal, y fui porque quería conocer algún obrero socialista. Entonces le pregunté a un obrero que conocía de antes, si me podía presentar un obrero socialista. Pero él me respondió: no, acá esa mercadería no hay, con picardía, porque eran todos peronistas. Es decir, los libros me habían dicho que los obreros tenían que ser socialistas pero en la realidad los obreros eran peronistas. Y como yo no era soberbio, presté atención y escuché a los laburantes. Y después sí, me crucé en el camino con Jauretche, con Ramos, con Hernández Arregui y esto fue lo que de algún modo posibilitó esa síntesis que me aclaró el panorama latinoamericano y argentino. También tuvo mucho impacto para mí cuando recibí la respuesta de Perón a una consulta mía sobre Scalabrini, ya que yo quería saber si se habían carteado con Scalabrini antes de la muerte de este. Cuando Orsi, un hombre de FORJA, me dijo que vaya que había llegado la respuesta del General, a mí me temblaban las piernas, porque yo no creía que le fuera a dar importancia. Y también la muerte de Perón me provocó un impacto muy fuerte. Son emociones que los intelectuales de alma fría no aprecian.

¿Y qué sensación te produjo lo que pasó con Néstor Kirchner?

N.G.: La muerte de Néstor fue otro impacto terrible, uno no se podía convencer. Mirá lo que son las cosas porque yo a Perón, más allá de esa carta que me mandó, cuando volvió lo vi de lejos, porque Perón había conseguido que la CGT y la Juventud hicieran una manifestación conjunta, que creo que fue el 31 de agosto del 73. Y recuerdo que los burócratas ponían la Marcha Peronista muy fuerte cuando pasaban las columnas de la juventud, para que no se escucharan las consignas. Yo ya no era tan joven, pero iba con mí mujer que sí lo era. Y lo pude ver a Perón a pocos metros de distancia. Con Néstor fue distinto. Néstor era un tipo trasgresor como político y como militante. Yo creo que era un político militante. Néstor había leído el libro que escribí sobre Perón y le había gustado, entonces también les recomendó leerlo a los chicos de La Cámpora. Y un sábado que fui a Carta Abierta me avisan que está entrando Kirchner. En ese entonces yo tenía un micro en Radio Nacional y tenía un problemita porque había entrado un subdirector bastante gorila, y le quería decir a Néstor que se estaba cometiendo un error. Entonces, no sin dudas, me acerqué a Néstor y él me dice: che, muy bueno tu libro, como si nos conociéramos de toda la vida. Y yo en el mismo tono le dije: ¿Sí, te parece que está logrado? Hablamos tres palabras y cuando siguió de largo, yo me quedé pensando: ¡Cómo le voy a decir te parece al Presidente de la Nación! Pero esto prueba que no era solamente un presidente de la Nación, era un tipo como uno. Antes de que deje el lugar lo volví a encarar por lo de la radio y me dijo: ese nombramiento nos lo pidió Alfonsín cuando lo fuimos a visitar con Cristina, así que no sé si se puede solucionar. Realmente, fue franco.

Y la muerte de Néstor tuvo un doble efecto: un efecto de vacío, muy semejante al de la muerte de Perón, porque a pesar de todos los conflictos que hubo para mí generación la muerte de Perón fue como si se produjera un gran vacío en la familia, como que había alguien a quien siempre se podía recurrir y de golpe había un gran vacío, una sensación de impotencia, de orfandad.

Y con Néstor lo mismo, pero al mismo tiempo una situación muy inédita que fue ver a los chicos adolescentes llorando. Ya en los festejos del Bicentenario se había manifestado la juventud pero el de Néstor fue un velatorio que tuvo unas características muy especiales: que un tipo se pone a cantar, que otro le dice Fuerza Cristina y los jóvenes de 14 o 15 años que se acercan al féretro. Nosotros habíamos visto en el año 2000 cómo los jóvenes se iban del país porque no tenían ningún horizonte.

Fue impresionante ver que el pueblo había recuperado el amor hacia un político.

N.G.: Sí, sí. Era la recuperación de la confianza en la política. Los chicos habían llegado a la conclusión que el Presidente era un tipo del común, que se vestía como un tipo del común, que se tiraba sobre la gente y que además actuaba como un tipo del común. Porque suponiendo que algún presidente hubiese enfrentado a alguna gran corporación mediática, lo hubiera hecho con un discurso mesurado, equilibrado. Pero cuando él se enfrenta con Clarín, le dice: ¿Qué te pasa? Y lo acompaña con el gesto. En el barrio se sabe que después de eso, viene el trompazo. Y los chicos entendieron que la política era un instrumento de cambio, que no era la corrupción, que no era el doble discurso, que era lo que se había visto con el menemismo. Los chicos entendieron que había un futuro.

Nuestra generación vivió el constante desmoronamiento de la Argentina hasta que llegaron Néstor y Cristina con lo que yo llamo espíritu patriótico.

N.G.: Sí, Néstor tuvo una gran audacia y alcanza una gran capacidad para el armado político. También pienso que Cristina posiblemente a nivel ideológico está en un nivel todavía más alto que el de Néstor, que tenía esa capacidad para el vínculo, para el armado. Se complementaban extraordinariamente.

¿Y ahora estás escribiendo algo?

N.G.: Sí, una biografía de Evita, que ya terminé, pero estamos verificando todas las citas. Yo me relacioné mucho con el tema de Evita cuando hice la biografía de Perón, pero además tuve la suerte de conocer al Padre Benítez, que era el confesor de ella. Yo lo conocí cuando ya era muy mayor y vivía en la localidad de Florida, a una cuadra de la Panamericana. El padre era un personaje: uno entraba a su casa y estaba el busto de Evita, en la otra pared, una lámina con Carlos Marx, y en la otra pared, un óleo del Che. Y como uno se sorprendía y él era un polemista, me decía: ¿Qué le pasa? ¿le parece raro? No padre, me llama la atención. Y él seguía: Yo me voy a morir dentro de poco y quiero morirme con revolucionarios alrededor.

Entrevista: Rubén Fernández Lisso 
Producción: Fernanda Teves


El trabajo de excelencia que realiza Galasso con la historia de nuestro país, ahora sumará una biografía de Evita. Además, uno no puede dejar de recomendar dos obras monumentales de Norberto Galasso como las biografías de Perón y San Martín.


                                                

viernes, 10 de febrero de 2012

Diego Capusotto: El periodismo "independiente" tiene un relato ficcional, casi de Disneylandia


Repo a Diego Capusotto: "Hay un relato educacional, comunicacional, que nosotros creemos que es estafador, entonces mediante el lenguaje humorístico, de alguna manera, lo combatimos, lo defenestramos."

Con Peter Capusotto y sus videos retornó el humor político a la tele después de mucho tiempo en que no aparecía o lo hacía en forma muy marginal.

Diego Capusotto:
Nosotros hacemos un relato donde lo político está tocado, pero no hacemos referencias permanentes a hechos políticos o a lo que tenga que ver con la militancia política, aunque sí la política tiene que ver con nosotros. Hemos tenido cerca la militancia, por ejemplo en el caso de Pedro (Saborido), o por haber vivido procesos políticos muy intensos como fueron los 70, cuando a pesar de ser nosotros chicos, teníamos noción de lo que pasaba en el país y lo que producía en este caso la figura de Perón, fundamentalmente. Todo eso nos atravesó, nos ha sensibilizado y también es parte de nuestro relato.

Y en este momento que sentís respecto a la situación política.

D.C.: Me parece que hay un terreno interesante, también, por lo que confronta. En la política siempre hay un plano de confrontación porque alguien quiere llevar adelante una política y enfrente tiene alguien que no quiere que esa política sea desarrollada. Este gobierno ha efectivizado algunas políticas que a mí me interesan y yo tengo una alianza con eso. Por otro lado tengo una mirada crítica porque creo que aquella construcción que a uno le parece interesante tiene que ser mirada de esa manera, no puede ser mirada como una especie de matiné nacional y popular donde todo está bien y donde todos tenemos que mover la banderita, sino con un sentido más crítico para seguir efectivizando la política. También creo que es la única construcción política a la que uno le puede poner atención, ya sea para la crítica, ya sea para el apoyo, ya sea para el mazazo. Yo lo sintetizo diciendo que el kirchnerismo es una construcción interesante a discutir y la oposición es una construcción desechable, a discutir también. En términos políticos todo tiene que ser discutido.

Sin ir más lejos en la capital ganó Macri.

D.C.: Sí, ya ganó dos veces, o tres. No es tampoco para desecharlo pensando que es una construcción nada más que tecnicista y empresarial, que de hecho lo es, hay que poner atención ahí porque creo que hoy es, probablemente, la única opción que puede discutir con el kirchnerismo. Yo lo veo venir y a mí me interesa que se sigan efectivizando políticas de largo alcance o por lo menos de un alcance profundo. Independientemente de que el terreno político es fangoso y muy complejo, donde ganás por un lado y cedés por el otro, que no se puede romper con todos los grupos monopólicos de golpe; es toda una situación estratégica. En política también hay que sumar y a veces lo que se suma no es lo más interesante, pero es importante tener una construcción de cierta solidez porque hay unas rapiñas que andan dando vueltas, que para mí son los pseudo demócratas, donde entra el periodismo independiente con un relato ficcional casi de Disneylandia, como que son los sectores que apuestan al diálogo y en realidad es un gran chamuyo. De todo eso hay que tener cuidado y hay que estar atento.

Lo que ustedes expresan artísticamente no tiene solo que ver con lo político sino casi con lo existencial

D.C.: A nosotros también nos gusta pensar en el ser humano y su microcosmos, en su cuestión más personal, en lo que es lo micro político. En toda esta feria que nosotros hacemos está lo político y también lo existencial o la burla de las cosas que a nosotros nos molestan, como ese relato que tiene que ver con lo educacional, lo comunicacional, que nosotros creemos que es estafador. Entonces mediante el lenguaje humorístico, de alguna manera, lo combatimos, lo defenestramos.

Ustedes hacen un programa marca registrada tuya y de Pedro Saborido. ¿Pensaban que iba a trascender tanto?

D.C.: Uno, desde ya, está esperando que esto tenga algún rebote porque queremos compartir con otras miradas lo que hacemos pero en términos de lo que podía llegar a pasar, eso nunca se sabe porque en la previa nos concentramos en lo que queremos decir y cómo hacerlo. Y lo que pasa con los demás nos damos cuenta una vez que es emitido. En este caso el programa obtuvo reconocimiento. Lo que uno tiene, primero, es una necesidad de hacer, que es lo que más vale, y después se ve el resultado en la propia acción. Una vez que el cuerpo se pone en acción y eso es compartido por la televisión, uno sabe si eso tiene aliados o no los tiene. En este caso hay gente que, supongo, se divierte o siente felicidad viendo el programa y que se lo apropia y lo hace algo entrañable. A uno le agradecen lo que está proponiendo que es, de alguna manera, unir voces y unir sentimientos de un montón de gente, ser portavoz de algo que es compartido por muchas miradas.

Sí, pero convertirse en un artista del pueblo no es fácil ni se puede hacer a propósito.

D.C.: Habrá algo de eso, por eso yo hablo siempre de alianzas. Hay una mirada que se comparte y estamos medio como de un mismo lado. Esa es la pertenencia que el espectador tiene de algo que está mirando y lo siente también propio, entrañable, que forme también parte de la vida de uno.

El programa también trasciende el formato televisivo porque no solo los videos son muy seguidos en internet, sino que ahora estrenan la película en 3D

D.C.: Sí, se estrena el 26 de enero y está ligada con la idea del programa, en este caso, te diría que es casi un capítulo especial de una hora y media de duración en otro formato. La idea argumental tal vez lo hace diferente a lo que es el programa, pero el propio formato lo hace diferente: va a ser en cine, en 3D, y tiene algunos ingredientes que lo pueden mejorar o no, no lo sé, pero el espíritu del programa está presente.

¿Vamos disfrutar de la alianza Capusotto Saborido este año en la tele?

D.C.: Seguramente sí, ahora se estrena la película –la estuvimos filmando el año pasado-, después descansaremos un tiempo y más adelante retomaremos el laburo ya con fines televisivos. Nosotros siempre estamos anotando ideas en nuestros respectivos cuadernos, como para que una vez que nos concentramos en el laburo, yo tengo mis ideas, Pedro tiene las suyas y se ponen ahí, en la mesa, para darles forma.

Entrevista: Rubén Fernández Lisso